
El pesimismo volvió con fuerza a los mercados internacionales tras conocerse la quiebra de Washington Mutual, la más importante caja de ahorros de EE.UU. Mientras tanto, la Casa Blanca y el Congreso no se ponen de acuerdo en los términos del rescate financiero.
Las noticias van de mal en peor: se agudiza la crisis financiera más importante de los últimos años y la amenaza de una recesión en la economía de EEUU parece inminente. A menos de 15 días de la quiebra de Lehman Brothers, uno de los bancos más importantes de los EE.UU, se ha producido el colapso de otra importante entidad financiera de ese país. El Washington Mutual, la mayor caja de ahorros, se ha visto obligado a declararse en bancarrota y a vender el íntegro de sus activos al banco J.P. Morgan Chase.
El gobierno de George Bush ha salido al frente de la crisis con un plan de rescate financiero de US$ 700 mil millones para comprar los valores “toxicos” y las deudas hipotecarias, responsables del lastre de la economía. Sin embargo, las primeras negociaciones con el Congreso para diseñar un paquete legislativo no han prosperado. Ante los medios de prensa, Bush ha declarado que confía en que el consenso sobre la intervención estatal finalmente prevalecerá.
La grave crisis financiera ha coincidido con la campaña por la presidencia de los EEUU. El candidato del partido republicado, John McCain, ha decidido suspender toda actividad proselitista para apoyar al gobierno en el plan de reflotamiento de la economía. Su rival en la campaña, el demócrata Barack Obama, ha acusado directamente al presidente George Bush como el responsable del descalabro financiero por su pésimo manejo económico, que exacerbó el gasto militar sin preocuparse por la deuda interna.
Una recesión en la economía de los EE.UU. pondría en grave riesgo todo el sistema financiero internacional. La quiebra Washington Mutual ha comprometido la estabilidad de varios bancos alrededor del mundo, que han empezado a sufrir una baja en el índice de sus acciones y estarán obligadas a realizar reajustes en su presupuesto, lo que implicaría despidos masivos de trabajadores. Ya se han levantado voces que anuncian el recrudecimiento de la crisis a niveles incluso superiores al Crack de 1929.
contacto - datos identificativos - aviso legal - publicidad